Las defunciones por SARS-CoV-2 en personas que ya han recibido la vacuna contra el COVID-19 son mínimas, y si bien, aún no existe un estudio que demuestre la relación que tienen las dosis anti-COVID con los fallecimientos, o que explique porqué se producen los decesos aún después de ser inmunizado, existen algunas hipótesis.

 

De acuerdo con los Centros de Control y Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los informes de reacciones adversas posterior a la vacunación, incluidos los casos de muertes, no significan necesariamente que una vacuna haya causado un problema de salud.

 

“Después de una revisión de la información clínica disponible, incluidos los certificados de defunción, informes de autopsias e historias clínicas, no se estableció una relación causal con las vacunas contra el COVID-19″.


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