Pues sí, dicen que todos tienen un límite y parece que la reina Isabel II ha llegado al suyo con respecto a su nieto, el príncipe Harry. Hasta ahora, la monarca había fungido más como mediadora y buscaba rescatar la relación familiar, sin embargo, la última acción de Harry ha sido la “gota que derramó el vaso”.

 

Si bien, apenas hace unas semanas se decía que la propia Isabel II había extendido una invitación oficial para que su nieto y Meghan Markle asistieran a los festejos del Jubileo por sus 70 años de reinado para el próximo año, es ahora que ha decidido retirar dicha invitación, según informa el Daily Mail.

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