De manera sorpresiva, el Sol registró el pasado 3 de julio la erupción más grande desde 2017, evidencia de una reactivación del ciclo de once años de nuestra estrella.

 

La erupción se produjo a partir de una mancha solar llamada AR2838, a las 14:29 (UTC), y se registró como un poderoso evento solar de clase X1, según el Centro de Predicción del Clima Espacial de EE.UU. (SWPC), que rastrea el clima del Sol.

 

El evento causó un breve apagón de radio en la Tierra, dijeron funcionarios del centro en una actualización. No obstante, la tormenta solar iría rumbo a la Tierra a 1.6 millones de kilómetros (994,193.9 millas) por hora, y ese número podría aumentar aún más.