La naturaleza está llena de brillantes obras de ingeniería que durante años han pasado desapercibidas a la mayoría de los mortales. Otros, sin embargo, sí que predijeron su existencia, incluso sin saber que realmente llevaban millones de años sobre la faz de la Tierra. Es algo que puede verse claramente en los tiburones; donde convergen, que sepamos, un invento de Tesla y una de las grandes teorías de Alan Turing.

 

Esto último hace tiempo que se descubrió. Sin embargo, el paralelismo entre el intestino de los escualos y un famoso invento de Tesla es algo mucho más nuevo, descrito recientemente en un estudio de Proceedings of the Royal Society B.


Lee más aquí