Al estar ubicado a 3.216 metros de elevación, con temperaturas bajo cero (casi) todo el tiempo, la Cumbre de Groenlandia nunca tiene las condiciones atmosféricas para generar precipitaciones.

 

Es por ello que lo ocurrido el pasado 14 de agosto dejó asombrados a los investigadores en la estación ubicada en ese remoto punto del polo norte.

 

Ese día hubo lluvia “durante varias horas”, según los registros del Centro de Datos Nacional sobre Nieve y Hielo de EE.UU. (NSIDC, por sus siglas en inglés).

 

Fue algo que nunca había ocurrido desde que hay registros.


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