Científica chilena usa una bacteria “come-metales”, para desintegrar un clavo, lo cual podría ser el inicio de limpiar de forma biodegradable el ecosistema.

 

Una científica chilena prácticamente mató de hambre a microorganismos y logró que se “comieran” un clavo en tres días. Ahora quiere utilizar el mismo método para biodesintegrar la enorme tolva de un camión minero en un experimento que puede ayudar a limpiar el desierto de residuos metálicos.

 

Rudanac Biotec, la empresa de la biotecnóloga Nadac Reales, de 33 años, está ubicada en un laboratorio que recientemente pasó de su casa a la zona industrial La Negra de Antofagasta, a 1100 kilómetros de Santiago.

 

La zona es sede de las mineras e industrias metalúrgicas más grandes de Chile, y también alberga una gran cantidad de basura metálica reciclable y no reciclable que si no se fund, ensucia el desierto eternamente.


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