Los austriacos disfrutaban este domingo de su último día de poder ir a cafés y mercados navideños, antes de un encierre colectivo a fin de combatir una cuarta ola de contagios del coronavirus.

 

Las medidas, que entrarán en vigencia el lunes y deberían seguir por 20 días aunque serán evaluadas después de 10, obligan a todos a quedarse en casa a excepción de tareas esenciales como comprar enseres básicos, ir al médico o hacer ejercicios.

 

Los restaurantes y la mayoría de las tiendas deberán permanecer cerrados, y no habrá eventos multitudinarios. Seguirán abiertos las escuelas y jardines de infancia, pero se anima a padres y madres a mantener a sus hijos en casa.


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