Rusia anunció este martes que algunas unidades que habían participado en maniobras militares comenzarían a regresar a sus bases, dando esperanzas de que el Kremlin pudiera no tener planes de invadir Ucrania de inmediato. Pero no dio detalles sobre cuántos efectivos eran o de dónde partían.

 

Eso complicaba los esfuerzos por determinar el alcance de la decisión, que hizo subir los mercados financieros y el castigado rublo tras semanas de escalada en la peor crisis entre Oriente y Occidente registrada en Europa en varias décadas. El anuncio se hizo al día siguiente de que el ministro ruso de Exteriores indicara que el país estaba dispuesto a seguir hablando sobre los agravios de seguridad que llevaron a la crisis de Ucrania, un gesto que cambió el tono tras semanas de tensiones.

 

Sin embargo, la operación se anunció horas después de que un funcionario estadounidense de Defensa dijera que algunas tropas y equipamiento militar ruso avanzaban hacia la frontera de Ucrania, en lugar de alejarse. Y autoridades occidentales continuaron este martes con sus advertencias de que las fuerzas rusas podrían entrar en Ucrania en cualquier momento. Algunos señalaron al miércoles como posible día de invasión.


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