Después de casi cuatro horas de sesión en las que el Senado aprobó por unanimidad seis dictámenes, Morena y sus aliados se estremecieron cuando en la parte de la “Miscelánea Temática”, se enlistó a la panista Lilly Téllez.

 

Por segundos, el silencio y la expectativa de los legisladores esperaron la intervención desde la tribuna de la panista: “Hoy estuvimos atentos a la conferencia del Presidente de la República y no escuchamos la palabra perdón”, dijo. La mayoría legislativa dejó de contener la respiración, ya sabían de qué se trataba el asunto.

 

Como es costumbre, Lilly Téllez usó su experiencia como comunicadora y refirió que el Presidente de la República debió haber pedido, “perdón a la señora Alejandra Cuevas. Debió haber pedido perdón a una de sus hijas que tuvo que arrodillarse pidiendo clemencia ante la injusticia en contra de su madre. No basta señor Presidente, que ordene que reciban a la señora Alejandra Cuevas en Gobernación… ahí que la atiendan”.


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