ANUNCIO

Transferencias monetarias condicionadas: lo que mostró la evidencia temprana sobre Bolsa Família y sus pares



Las transferencias monetarias condicionadas se volvieron una de las políticas sociales más extendidas de América Latina. Según una revisión de 2009 de Rivera Castiñeira, Currais Nunes y Rungo, publicada en la Revista Española de Salud Pública, consisten en pagos periódicos en efectivo a familias pobres, normalmente a madres, condicionados a conductas como la asistencia escolar, la vacunación y los controles de salud, con el objetivo de acumular capital humano. Entre los programas citados están Bolsa Família (Brasil), Progresa/Oportunidades (México), Chile Solidario, Familias en Acción (Colombia) y el Bono de Desarrollo Humano (Ecuador). La revisión usa datos de 2004 a 2008. Creado en 2003 al unificar cuatro programas, Bolsa Família cubría en 2006 unas 11 millones de familias, 46 millones de personas o 25 % de la población, el mayor programa de este tipo del mundo según los autores; pagaba de 20 a 182 reales mensuales a hogares con ingreso per cápita de hasta 120 reales, y 93 % de los pagos iba a mujeres.


La evidencia sobre pobreza y desigualdad es positiva pero moderada. Según la revisión, las transferencias redujeron en torno a 12 % la brecha de pobreza y 19 % su severidad, según un estudio citado; el coeficiente de Gini de 2004 (0,568) era el más bajo desde los años setenta, aunque sigue siendo muy alto; y el programa explicaría 21 % de la caída de la desigualdad desde 1995, a pesar de representar solo 0,5 % del ingreso familiar. Otra estimación del IPEA, un instituto público de investigación brasileño, atribuye 35 % de la caída de 2001-2004 a los programas de este tipo. En Recife, un estudio local halló que solo 7 % de los beneficiarios superó la línea de 120 reales.


En educación, la revisión halló aumentos significativos de la asistencia escolar, pero no siempre mejor rendimiento. En salud y nutrición los resultados son más escasos: hubo reducción de desnutrición crónica en lactantes de 6 a 11 meses, pero no en niños de 12 a 36 meses, sin mejora significativa de la talla para la edad en varios estudios y, en la vacunación, sin diferencias significativas en estudios brasileños, aunque sí efectos positivos en otros países de la región. La mejora de la alimentación se orientó más a productos calóricos y poco nutritivos que a frutas y verduras, según una encuesta de 2008 citada.


Las limitaciones que señalan los autores son útiles para entender los resultados. La principal es la oferta de servicios: 40 % de las beneficiarias calificaba de malos o muy malos los servicios de salud. Hay un pago extra por adolescente escolarizado, pero no un incentivo equivalente para la salud, y solo 45,2 % de las familias tenía su perfil de salud monitoreado a fines de 2007. La hipótesis de que el programa elevaría la fecundidad no se confirmó. Su conclusión es que los resultados en salud a corto plazo son escasos, los de pobreza y educación son positivos, y que mejorar la calidad de los servicios es la inversión pendiente.


Un documento más antiguo, de octubre de 2004 del IPEA, da una advertencia complementaria. Comparó dos programas previos: Bolsa Escola aumentó la matrícula y la asistencia pero no el trabajo infantil, mientras que el PETI sí lo redujo, y ninguno tuvo un efecto importante sobre la pobreza por el bajo valor de las transferencias. Señala además que a gran escala es difícil garantizar el cumplimiento de las condiciones y que el éxito a largo plazo depende de la calidad de los servicios.


Para el lector, la lección es de cautela y de actualización. Las fuentes consultadas son de 2004 y 2009 y no cubren el desempeño reciente, la cobertura actual ni su costo fiscal, y los datos son de un solo país con sus propias condiciones. Lo que muestran es que la transferencia ayuda a reducir pobreza y aumentar asistencia escolar, pero que sin buenos servicios de salud y educación sus efectos en el bienestar de largo plazo son limitados.


**Fuentes:** Revista Española de Salud Pública (revisión sobre Bolsa Família y transferencias condicionadas, Rivera Castiñeira, Currais Nunes y Rungo, 2009); IPEA, Brasil (documento sobre programas de transferencias condicionadas, octubre de 2004). 

Publicar un comentario

0 Comentarios